Los pozos clootie son lugares rituales donde se depositan telas, prendas o fragmentos de ropa como parte de prácticas de sanación.
El acto consiste en dejar un objeto personal en el entorno del pozo —generalmente atado a ramas de árboles cercanos— con la creencia de que la enfermedad o el mal se transfiere al tejido.
A medida que la tela se deteriora, también lo hace el mal asociado.
Estos lugares representan una de las formas más visibles y persistentes del folklore ritual escocés.
Lugares documentados: